Testimonio de Cliente fr-lAdux

EJM

Francia, Particular

En agosto de 2010, con 36 años, ejercía una actividad profesional que me llevaba a viajar con frecuencia a países donde el acceso a una atención sanitaria de calidad no siempre estaba garantizado. Fue en ese contexto cuando mi vida dio un giro inesperado: el descubrimiento de un condrosarcoma en Madrid me obligó a someterme a una intervención quirúrgica de urgencia. A pesar de los tratamientos, el tumor reapareció unos meses después, lo que hizo necesarias varias sesiones de radioterapia en mayo de 2011. Luego, en julio de ese mismo año, llegó un nuevo diagnóstico como un mazazo: el tumor en la cabeza había vuelto.

Aunque el riesgo de recaída era conocido, la noticia fue un shock, aún más difícil de afrontar porque mi oncólogo de entonces no propuso ninguna solución concreta. Peor aún, nunca mencionó el impacto que esta enfermedad tendría en mi vida profesional y personal. Todavía recuerdo sus palabras, que me marcaron profundamente: «No me gusta viajar, así que quiero que te quedes aquí, cerca de mí». Una frase que, más allá de su falta de tacto, me dejó con una sensación de impotencia y aislamiento, como si mis proyectos y mi libertad ya no tuvieran cabida.

Fue en ese momento de desconcierto cuando un amigo de la infancia me orientó hacia HealthMotiv para obtener una segunda opinión médica. Desde nuestro primer intercambio, percibí un enfoque radicalmente distinto: un equipo atento, proactivo y profundamente humano. En un tiempo récord, me presentaron tres opciones de tratamiento en el extranjero, donde los equipos médicos no solo tenían amplia experiencia, sino que los centros hospitalarios contaban también con tecnología de vanguardia para maximizar las probabilidades de éxito. Finalmente elegí Boston, y fue allí donde HealthMotiv demostró toda la amplitud de su acompañamiento, muy por encima de mis expectativas:

  • Preparación rigurosa de mi historial médico, incluyendo la organización de pruebas complementarias si era necesario.

  • Contacto directo con un equipo de expertos en Estados Unidos, que confirmó la viabilidad de la intervención y me acompañó con tranquilidad en cada etapa.

  • Acompañamiento personalizado antes, durante y después del viaje, con una atención constante a mi bienestar y a mis necesidades.

  • Apoyo logístico y administrativo, incluida una revisión minuciosa de las facturas, que permitió una reducción del 15 %, un detalle que, en un proceso tan duro, puede parecer menor, pero demuestra el nivel de detalle de su trabajo.

En octubre de 2011 fui operado y, apenas tres meses después de la intervención en Estados Unidos, pude retomar mi trabajo y, sobre todo, recuperar mi libertad de movimiento: un primer viaje a Egipto, seguido de otro a Haití.

Hoy, 15 años después, sigo acompañado por el equipo de HealthMotiv. Su compromiso nunca ha flaqueado, y es esa combinación poco común de competencia, humanidad y dedicación lo que ha marcado la diferencia en mi recorrido.