Día internacional de la salud: antibióticos en el punto de mira
Como profesionales de la salud, celebramos el reconocimiento internacional a España, pero advertimos que el verdadero desafío está en la educación sanitaria de la población.
Según explican Víctor M. Chávez‑Jacobo, Jessica Nava‑Galeana y Víctor H. Bustamante en un artículo publicado en UNAM Global (febrero de 2025), los antibióticos son medicamentos esenciales que han permitido el desarrollo de la medicina moderna. Sin embargo, su uso desmedido en animales de granja como promotores de crecimiento ha generado una crisis silenciosa: la selección de bacterias resistentes.
Los autores señalan un dato preocupante: la cantidad de antibióticos utilizada en animales es muy superior a la empleada en humanos. Y lo más grave es que la mayoría de los antibióticos usados en ganadería son los mismos que se utilizan en medicina humana.
La resistencia a los antibióticos (RA) se define como la capacidad de las bacterias para evadir la acción de estos fármacos. Sus consecuencias son devastadoras: en 2019, 1,27 millones de muertes se atribuyeron directamente a infecciones por bacterias resistentes. La OMS considera esta amenaza como una de las principales para la humanidad y recomienda dejar de utilizar antibióticos para estimular el crecimiento de animales.
Hace una década, España era el país de la Unión Europea con mayor consumo de colistina (un antibiótico de último recurso) en el sector porcino. La administración constante de dosis bajas favorecía la selección de bacterias resistentes. Para revertir esta situación nació el programa “Reduce”, un acuerdo público‑privado para la reducción voluntaria de colistina.
El enfoque fue positivo: en lugar de sancionar, se reconoció públicamente a los ganaderos comprometidos con el uso responsable, otorgándoles un distintivo de calidad que mejoraba su posición en el mercado.
Los resultados fueron contundentes:
- Más del 90% del sector porcino se adhirió voluntariamente en solo dos años,
- Reducción casi total del uso de colistina,
- Disminución del 70% en el consumo global de antibióticos en animales entre 2014 y 2022.
La clave fue la comunicación constante entre el sector público y privado y el efecto motivador del reconocimiento público.
Este éxito contrasta con lo que ocurre en las consultas. A diario, médicos de familia y pediatras atienden a pacientes que solicitan antibióticos para infecciones virales, convencidos de que “algo hay que tomar”. Estas situaciones reflejan una falta de comprensión sobre cuándo procede realmente un antibiótico.
Cuándo no procede un antibiótico (en la mayoría de los casos):
- Resfriados comunes
- Gripe
- La mayoría de las faringitis
- Bronquitis agudas
- Rinosinusitis agudas
- Otitis medias leves
Cuándo sí puede proceder (bajo criterio médico):
- Faringitis estreptocócica
- Neumonía bacteriana
- Infección urinaria
- Algunas sinusitis bacterianas
Uno de los malentendidos más frecuentes es creer que un antibiótico previene complicaciones. La realidad es que los virus dañan la mucosa respiratoria y, en ocasiones, permiten que bacterias oportunistas invadan los tejidos. Esto se conoce como sobreinfección bacteriana, pero ocurre en un porcentaje muy bajo de casos.
Prescribir antibióticos “por si acaso” no es adecuado porque:
- La mayoría de infecciones virales no se complican,
- Se destruye la flora bacteriana protectora,
- Aumenta la presión selectiva que genera resistencias,
- Se exponen los pacientes a efectos adversos innecesarios.
El enfoque One Health recuerda que la salud humana, animal y ambiental están estrechamente conectadas. El uso de antibióticos como promotores de crecimiento favorece bacterias resistentes que pueden transmitirse a humanos por contacto directo, alimentos contaminados o impacto ambiental.
Recomendaciones para pacientes y familias:
- Los antibióticos no bajan la fiebre ni alivian el dolor
- Respetar los tiempos de evolución de los virus
- No exigir antibióticos
- Completar el tratamiento si se prescribe
Recomendaciones para profesionales sanitarios:
- Dedicar tiempo a la educación sanitaria
- Utilizar pruebas rápidas para diferenciar virus de bacterias
- Ofrecer alternativas de tratamiento sintomático
El reconocimiento a España en Lyon demuestra que los cambios profundos son posibles cuando existe voluntad política, colaboración intersectorial y estrategias basadas en incentivos positivos.
En este Día Internacional de la Salud, bajo el concepto One Health, recordemos que la salud humana, animal y ambiental son inseparables. Lo que ocurre en una granja afecta a lo que ocurre en una consulta. Y lo que ocurre en una consulta depende de lo que la población entiende sobre el uso adecuado de los antibióticos.
Usémoslos con responsabilidad.
Dra. Sara Cordero Boto
